CINE-BATT 2 * CINEBATT 3
TÍTULO: “MI GATITO NEGRO”
AUTOR: GASTÓN GALLO
FECHA: DICIEMBRE DEL 2010
ESCENA 1. EXTERIOR, VÍAS DEL PUEBLO
Tito, un niño de once años, agarra su vieja bicicleta. Mira por el patio de su casa cómo el sol empieza a caer. Ve que el sol se esconde detrás de la gran chimenea del pueblo. Sale corriendo en pantalones cortos, se sube como si montara un caballo y sale levantando el polvo de la calle del caluroso pueblo.
Pedalea y pedalea, hace algunas cuadras y dobla al final de la última esquina, mira hacia atrás y se apura. Empieza a sonar el ruido de la locomotora que se acerca, a un costado de las vías el niño va perdiendo velocidad frente a la máquina. La locomotora y los vagones pasan y él intenta pedalear con toda su fuerza, grita y finalmente ve cómo el tren se aleja. Se baja, patea con bronca la bicicleta y continúa corriendo con furia en la nube de polvo que dejó el tren. Después de unos segundos se detiene y mira el tren a lo lejos. La bicicleta queda tirada detrás de él.
ESCENA 2. INTERIOR. CASA DEL PUEBLO.
Tito abre la puerta y ve a su madre llorando frente al espejo del living. Su hermano le acaricia la cabeza. Lo mira.
Claudio
Y cabeza lo alcanzaste? No te das cuenta que es imposible?
Tito
Y a ésta que le pasa? Dejá de llorar, la puta madre!!!!
La madre se pone de pie.
Madre
Mirá mocoso!
Tito sigue caminando para su cuarto.
Tito
Estoy cansado de vos y todo este pueblo de mier! Algún día me voy a ir.
Madre
Sólo te falta irte para ser igual a tu padre!!
Tito agarra una botella de whisky cerca de la madre y la tira contra un cuadro. En él, se ve una foto en blanco y negro de una pareja y dos hijos. El vidrio que la cubre se astilla, tras el impacto del golpe.
La madre responde con furia pegando un puñetazo al espejo que tiene frente a ella. Su brazo se corta y sangra a la altura de la muñeca.
Entre gritos y llantos de la madre, Tito cierra la puerta de su cuarto. Se acuesta en su cama mirando el techo y oye los gritos.
Madre
Me quiero morir!!
ESCENA 3. EXTERIOR, DÍA EN EL PUEBLO.
Tito escucha el canto de los gallos con la luz del sol. Acostumbrado no se inmuta y continúa durmiendo. Ante el ruido de la chimenea su hermano se levanta y va a la cocina. Calienta el agua en la pava y vuelve a despertar a Tito.
Tito y Claudio caminan yendo al colegio.
Por la tarde Tito espera en la vieja bicicleta que el sol se esconda detrás de la chimenea. A su vez mira a lo lejos las vías del tren. Cuando el ruido del tren se oye venir aparece su hermano corriendo.
Claudio
Cabeza!! Cabeza!!
Tito
Qué pasa Claudio?
(Claudio sonríe agitado)
Claudio
Te vas Tito. Te vas a Buenos Aires con mamá. Llamó la tía Elvira, le consiguió un trabajo a mamá.
Tito
A Buenos Aires, uy siempre quise ir. Y vos Claudio por qué no venís?
Claudio
A mí me dejan en lo de Hilda. Yo ya soy grande, me voy a anotar en el secundario y me conseguiré alguna changa. A mamá le alquilan la casa y con eso vamos a poder tirar.
El ruido de la locomotora es cada vez más fuerte.
Claudio
Dale hoy corrámoslo juntos. Tito reacciona pedaleando fuerte, mientras se oye el tren venir. Su hermano rezagado corre detrás de él.
Claudio
Esperame Cabeza!!!! Cabeza!! Esperame.
Tito pedalea, mira hacia atrás y ve a su hermano con los brazos en alto. Se detiene y vuelve unos pasos rapidamente. Tito se acerca donde está su hermano.
Tito
Subí Claudio, que éste hoy, no me gana.
Claudio se sube en la parte de atrás de la bici y va con las piernas extendidas sin tocar el piso. Tito toma velocidad, su hermano se cae, se baja y se queda parado.
Claudio
Dale loco, seguí vos si mañana te vas.
ESCENA 4. INTERIOR. NOCHE. CUARTO DE TITO.
Tito está acostado en su cama. Su hermano Claudio, desde la cama de al lado:
Claudio
Viste Cabeza?, yo sabía que se te iba a dar.
Tito con los ojos abiertos y brillantes, se sienta en la cama.
Tito
Sí Claudio, hermano vos sos lo único que quiero de acá.
A Tito le brillan los ojos y Claudio sonríe.
Claudio
Dale Cabeza.
Claudio le toca cariñosamente la cabeza.
Mañana para ir a Buenos Aires van a tener que ir a Echeverría. Cuando pase el tren por acá, yo voy a estar al lado de la vía. Así que buscame y me vas a ver. Eso sí la bici que era del viejo queda acá en Villa Ocampo conmigo.
Tito
Te la regalo.
ESCENA 5. ATARDECER, EXTERIOR, PATIO DE UNA CASA DEL PUEBLO.
Una gran fuente de bizcochos recién horneados es llevada por las manos de una mujer mayor, que la porta con repasador. En la mesa un plato hondo con cuchara en el dulce de higo.
Un viejito fumando una pipa en la cabecera de la mesa.
Viejito
A ver, a ver.
El viejito sin sacarse la pipa agarra un bizcocho caliente.
Viejita Hilda
Guarda que están calientes.
El viejito moja el bizcocho en el dulce de higo y mira a Claudio:
Viejito
El primer bizcocho es para vos Claudito. Acá con Hilda te vamos a alimentar bien. No sea cosa que cuando vuelva tu madre nos diga que estos viejos vecinos no le cuidaron su grandulón.
Claudio
Gracias don Pascual.
Viejito Pascual
Pensar que cuando eras chiquito venías a sacarnos los higos. Mirá si no te conoceremos que acá en el fondo de casa, una vez a la hora de la siesta viene tu papá y golpea la puerta todo agitado. Me dice Don Pascual “desapareció Claudito” y sabés donde te habías metido. Estabas detrás de la higuera, te despertaste y te viniste caminando por el fondo, cruzaste la ligustrina, me acuerdo como si fuese hoy, tendrías tres años.
En eso Claudio ve como el sol empieza a ocultarse detrás de la gran chimenea.
Claudio
Uy, Pascual, Hilda, me voy una vueltita y vuelvo que se me hace tarde.
Claudio pega un salto, se agarra 4 bizcochos y le da un beso ruidoso a Hilda y otro a Pascual, agarra La bicicleta (la misma que usaba Tito pero con el asiento más elevado y sale rápido por el jardín que lo comunica a una puerta lateral).
Hilda
Andá con cuidado y no demores mucho que hice ravioles para esta noche.
Claudio dobla la ultima esquina del pueblo, la misma que da a las vías y junto a ellas se detiene. Mira hacia atrás y no oye nada. Claudio espera sentado en el asiento de la bici, con las piernas extendidas y los pies apoyados en la tierra. Unos minutos después la campana de la locomotora se oye a lo lejos.
(CORTE A INTERIOR DEL TREN)
Tito busca mirar por la ventanilla en el concurrido tren. Su madre duerme sentada. Tito busca otra fila, pero encuentra todas ocupadas. Luego de chequear varias, encuentra un asiento libre junto a una ventanilla. Tito busca acceder a ella saltando las piernas de otro pasajero. Se agarra a la ventanilla que está cerrada y mira hacia delante. A lo lejos con el sol del atardecer casi oculto ve la figura de un joven sentado en la bicicleta.
Tito
Dale corré!
Se dice a sí mismo moviendo su mano en señal de que avance. Tito identifica a su hermano a medida que el tren avanza, hasta un punto donde ve el rostro de Claudio con claridad y el tren lo pasa. Claudio sigue sentado en la bicicleta y con su mano, moviendo su brazo saluda a Tito.
El rostro de Tito pasa de una sonrisa excitada a una cara más melancólica con la mano alzada. La figura de Claudio se achica a medida que el tren avanza y él sigue sentado inmóvil en la bicicleta.
ESCENA 6. INTERIOR. ESTACIÓN RETIRO
Tito ve con asombro la altura de los techos, las arcadas en las paredes, la ornamentación. Se siente pequeñito en esa enorme estación, llena de bullicio. Cientos de personas llegan en trenes desde el interior. Algunos Chicos sin compañía de adultos corren por la estación. Muchos ofrecen llevar bolsos y valijas. A medida que camina con su madre en la estación observa con atención el rostro de otros chicos de su edad que lustran zapatos de hombres mejor vestidos.
Salen de la estación y caminan unas cuadras. Llegan a una puerta con una escalera oscura. El aspecto es deteriorado. La madre entra y pide un cuarto.
El portero
El jovencito, ya no es tan niño. Así que tiene que ir al cuarto de hombres. Para usted en el fondo hay lugar.
Tito ve entrar y salir varias personas por la puerta.. Inclusive mujeres, algunas de ellas morenas. Al subir la escalera la madre acompaña a Tito hasta su cuarto y le dice sólo por hoy dormimos acá. El cuarto tiene 4 camas, un viejo, dos jóvenes y él. El baño está en el fondo del pasillo.
Madre
Hoy nos quedamos acá.
Tito intenta dormir pero en la oscuridad percibe ruidos. Los ronquidos del viejo, acompañados de una fuerte respiración de uno de los otros jóvenes. De la calles se escuchan voces, de repente alguna bocina, percibe el ruido de motos y frenadas de colectivos. Cada tanto alguna botella que se rompe y algunas voces de mujeres que se destacan.
Debajo de la puerta ve el reflejo de una tenue luz más lejana, escucha pasos fuertes y voces de hombres y mujeres que pasan. Él mira de reojo cómo la sombra de esos pasos interrumpe la luz que emerge por debajo de la puerta.
ESCENA 7. EXTERIOR, CALLES CÉNTRICAS DE BUENOS AIRES
La madre camina entre la gente. Tito ve a un joven canillita que ofrece diarios, unos pasos más adelante un hombre mendigando. Parecen chocar también con gente de traje y portafolios. En una esquina dos policías revisan a dos jovencitos que están mirando a la pared. La madre le toma el brazo, cruzan la calle y le dice:
Madre
Tito te vas a quedar en este lugar. Acá hay chicos de tu edad. Conseguí trabajo en la casa de una familia muy rica. Es donde voy a dormir y no aceptan chicos. Voy a verte los fines de semana, ya que trabajaré todo el día.
Acá vas a estudiar, vas a comer, vas a jugar, vas a hacer todo.
Una mujer de unos 50 años con aspecto duro, sonrisa forzada y delantal gris se acerca a Tito y a su madre. La mujer de delantal gris mira a Tito:
Celadora
Vení Tito, hacele caso a mamá vení conmigo.
Le toma la mano y lo lleva a una puerta detrás del escritorio. Tito mira todo, extrañado.
ESCENA 8. INTERIOR. NOCHE. COLEGIO. PABELLÓN DE CAMAS.
Tito acostado en la cama señalizada con el número 42 se mueve con fastidio. Toca con sus manos la porosidad del colchón con puntas de resortes rotos. El pabellón de 50 camas todavía está a oscuras, todos niños que duermen. Apenas ilumina el reflejo de la luna que entra por una de las grandes ventanas enrejadas. La celadora de delantal gris duerme en la silla apoyada en el marco de la puerta de entrada al pabellón. Tito se levanta y en punta de pie atraviesa el pabellón para ir a la gran sala de esparcimiento.
ESCENA 9. INTERIOR. NOCHE. COLEGIO. AREA DE ESPARCIMIENTO.
Las guirnaldas en la pared, los globos colgando y una gran cartulina que dice feliz día del niño adornan el lugar. En una gran pizarra de visitas bajo el título bañarse y cambiarse Tito busca su número, lee lentamente números de cama 37, 38, 39, 40, 41, 43, 44. Relee 37, 38, 39, 40, 41, 43, 44. Su rostro se endurece mostrando enojo. Tito camina hacia los estantes de la pared, busca el estante 42 que encuentra vacío. En el 40 ve una pelota N5 con una tarjeta feliz día Nico, tus papis. En el 43 un gran camión. Los demás estantes casi todos tienen regalos. Tito clava una tijera en la pelota, rompe el camión, descabeza un muñeco, abre muchos otros paquetes y sigue rompiendo. Sus lágrimas y mocos llenan su rostro.
Tito gira su cabeza y ve sobre una mesa cómo un gatito negro lo observa. Tito se acerca con lentitud, el gato lo mira fijamente y Tito con sus dos manos lo levanta. Tito acaricia su pelo, el gato reposa su cabeza sobre las manos de él. Tito acerca el cuerpo del gatito a su boca, apoya sus labios y lo besa; gira su cachete y lo apoya sobre el pelo del gatito, acaricia con su mejilla el pelo, cierra sus ojos, levanta su cabeza y vuelve a besarlo. Tito lleva el gatito con sus brazos apoyándolo en su pecho y con pasitos suaves regresa a su cama. El piso de madera muy antiguo y resquebrajado lleno de grietas hace un chillido ante los pequeños pasos. Tito es visto por la celadora quien advierte que se había levantado.
ESCENA 10. INTERIOR. DÍA. COLEGIO. PABELLÓN DE CAMAS.
El silbato retumba en toda la sala. El encendido de la llave de luz general y la luz de los tubos interrumpe el sueño de Tito. El segundo silbato suena aún más fuerte y Tito aún sigue en la cama. Rápidamente patea la frazada y se pone de pie. En el pabellón todos los chicos están de pie y cada niño está erguido al lado de los pies de la cama. La celadora camina con paso firme y lento por el pasillo formado entre las dos hileras de camas enfrentadas. Veinticinco camas de un lado, veinticinco camas del otro y cincuenta niños parados marcan un pasillo por el cual la celadora pasa. El único sonido es el del piso que retrina en cada pisada.
La celadora recorre el salón. Al pasar delante de Tito parece detener su marcha, Tito mira al suelo y no levanta su cabeza. La celadora regresa y lo mira, acerca una de sus manos y le levanta suavemente su cabeza empujando desde su mentón. Lo mira y le dice:
Celadora
¿Te creés vivo, no?
Le pega una cachetada de derecha. Al mismo tiempo le indica a dos guardias que aparecen por atrás de ella que se lo lleven.
Tito es tomado de cada brazo y con una mirada desesperada estalla en llanto. Se intenta zafar, tironea. Se suelta de uno de sus brazos que logra extender sobre el colchón. Desesperado mira hacia atrás mientras es tironeado hacia delante. Su mirada se dirige al gatito que mira desde el colchón. Estira sus dedos con gran esfuerzo intentando tocar al gatito. Este salta sobre él y lo aferra a su pecho con su brazo suelto.
El gato es tirado al suelo por uno de los guardias. Tito patalea y es arrastrado por todo el pasillo por los dos guardias que lo toman de cada brazo, mientras que al mismo tiempo uno de ellos le tira de una oreja.
ESCENA 11. EXTERIOR. DÍA. FRENTE AL REFORMATORIO.
Un patrullero traslada a Tito quien es acompañado por dos policías. El auto se detiene y Tito baja empujado a entrar a un gran opaco y viejo edificio con ventanas enrejadas. Tito está en pijama. El cartel todo gastado indica Instituto Correctivo de Menores de la Plata.
ESCENA 12. INTERIOR. DÍA. PATIO DEL REFORMATORIO
Tito llora mientras es empujado por la celadora de delantal gris. Es llevado a un gran patio rodeado de altas paredes donde muchos gritos, aplausos y risas burlonas de chicos invitan a Tito a acercarse. Tito llora y es golpeado y tirado de los pelos por los chicos ante la mirada indiferente de la celadora. Tito intenta correr pero la pesada puerta se cierra en su cara.
ESCENA 13. INTERIOR. NOCHE. PENSIÓN. CUARTO DE TITO.
En la pequeña mesa del cuarto con doble cama marinera tres jóvenes se reparten plata que sacan de unas 10 billeteras sobre la mesa. Uno de ellos da vuelta una cartera de mujer tirando su contenido sobre la mesa. Recostado en una de las camas marineras Tito, con 18 años, mira de reojo la mesa con plata. Tito observa como se forman pilones de plata. Tito mete mano en su bolsillo y saca 2 fotos arrugadas en blanco y negro. En la primer foto se ve 5 chicos entre 8 y 10 años, algunos con cara de furia, gritando, otros con sonrisas burlonas. Los chicos tenían en sus manos rifles, uno de ellos tenia un gallo acogotandolo en su mano y en la otra una gran cuchilla, detrás de los chicos se observa un gran monte de cañas. Tito se sonríe. Baja la foto, se pone serio y mira nuevamente las billeteras sobre la mesa. Tito agarra la segunda foto, también en blanco y negro. Se ve una pareja con tres hijos y uno a caballito del hombre. Tito con gesto serio recorre la foto, se detiene en ese nenito a caballito, su cara se tensa y mira al hombre que lo lleva. Tito rompe al hombre de esa foto, Tito mira la foto con desprecio. Tito empieza a romper la foto en la mujer, pero sin llegar a hacerlo se detiene y larga las fotos y sus pedazos en un bolso. Tito saca del bolso un diario. Tito abre el diario con sus dos manos en la sección empleos. Baja el diario y vuelve a mirar el dinero que en ese momento ya eran tres grandes pilas acomodadas en la mesa. Tito mira fijamente y pensativo. Tito levanta el diario a la altura de su mirada y gira su cuerpo en la cama, dando la espalda a los 3 jóvenes. Uno de ellos gira su cabeza, lo ve a Tito recostado leyendo el diario, burlonamente se ríe y sigue contando plata. Tito se da vuelta y desde su cama y acostado le lanza un escupitajo. El otro reacciona poniéndose de pie y un compañero lo sienta nuevamente. Tito en guardia, de pie lo observa con desprecio y furia. Tito desarma su guardia, agarra el diario, se recuesta y continua leyendo la sección empleo.
ESCENA 14. INTERIOR. DÍA. FÁBRICA-OFICINA.
Tito mira con resignación cómo el gordito de camisa y corbata levanta sus hombros y abre las manos.
El gordito
Mira pibe. Eso es lo que tengo para ofrecerte. Si agarrás, empezás ahora.
Tito
Dele jefe.
Ambos salen de la oficina y el gordito de corbata le señala el camino y lo acompaña por un largo pasillo en el cual los ruidos de máquinas cada vez van en aumento. A través de ventanas se ve un gigantesco galpón con no menos de 100 personas con delantales, máquinas, muchos ruidos, dos grandes hornos y líneas transportadoras de donde varios operarios agarran productos y envasan en cajas de cartón. El gordito acompaña a Tito por un camino sinuoso atravesando el enorme galpón. Tito observa ensordecido por el ruido a su alrededor. EL gordito al fondo del galpón le señala una pequeña puerta.
ESCENA 15. INTERIOR. DÍA. FÁBRICA-BAÑO.
Al abrirla le señala con el dedo el lugar y lo mira nuevamente. Tito mueve su cabeza asintiendo. El gordito vuelve a su oficina y Tito queda solo. El espacio es pequeño, adentro había tres puertas que no cierran. Son tres excusados, manchas marrones, mierda salpicada y mucho orín a los costados. Tito se arremanga su camisa, agarra el trapo de piso, un balde y empieza a limpiar. Aprieta dientes, cierra ojos, los abre, refriega fuertemente. Tira agua, limpia y seca. El piso queda blanco, escupe sobre él, se agacha y lustra. Tira del hilo que cuelga, el agua corre por el excusado.
ESCENA 16. INTERIOR. DÍA. FÁBRICA.
Tito sale del baño y se para al lado de la puerta, y observa a los operarios. Recorre con su vista las caras y miradas de los operarios, uno de ellos le llama la atención. Su mirada se detiene al final de la cinta. Allí un operario llena una bandeja con los productos que recoge de la cinta, otros dos operarios agarran la bandeja y la portan al área de embalaje. Observa como rapidamente el operario de la cinta levanta los productos, y cada 5 o 6 tira uno a un gran canasto de basura cerca de el. Los desperdicios del troquel de la máquina troqueladora cercana también se tiran allí. Tito nota cómo el mismo operario lleva la bolsa de basura al fondo del depósito donde otro la carga en un camión. Tito ve como los choferes de camiones llevan un sobre de tela verde, atraviesan el galpón y lo llevan a la oficina del gordito. El gordito cuenta plata que saca de los sobres.
ESCENA 17. INTERIOR. FÁBRICA. BAÑO.
EL gordito entra al baño observa los pisos limpios radiantes, hace un gesto de afirmación con su cabeza y se retira. Tito lo sigue detrás y son los últimos en irse de la fábrica, las máquinas están paradas y ya no queda nadie trabajando.
ESCENA 18. EXTERIOR. NOCHE. CALLE.
Tito caminando por la calle. Se detiene compra un pancho y lo come mientras camina. Tito lo come rápidamente disfrutándolo. Tito sigue caminando silbando, mientras acompaña los silbidos con su cabeza. A su paso se detiene ante un niño que hace malabares con tres naranjas. Le intercepta una de las naranjas en el aire y rápidamente se la lleva cerca de su boca con las dos manos. El niño ante la interrupción le dice:
Niño: Eh!!! Devolvémela.
Tito le sonríe y le saca de su bolsillo un billete y se lo entrega al chico. El niño sonríe. Tito continúa su paso pero antes de arrancar rapidamente gira y en el aire le saca una segunda naranja.
Niño: Tito la put…!!!
Tito: Dale petiso. Que te pagué bien.
Tito sigue un par de pasos y de inmediato entra en una puerta.
ESCENA 19. EXTERIOR. NOCHE. PASILLO DE PENSIÓN.
Con un largo pasillo al aire libre, del cual confluyen otras puertas. Una mujer de tacos altos minifalda roja muy pintada, zapatos rojos, exuberante, de varios años mayor lo cruza en su camino en el pasillo. Ella salía de una de las puertas.
Prostituta
Hola Bebé
Tito le responde levantando las cejas y sigue caminando silbando bajito. Música, televisores y llantos de chicos se oye de las distintas puertas. Tito sube una escalera oscura y abre una puerta.
ESCENA 20. INTERIOR. NOCHE. PENSIÓN. CUARTO DE TITO.
La habitación llena de humo. Una pequeña luz ilumina la mesa en la cual están los mismos jóvenes compañeros fumando. Tito deja de silbar y su rostro se cambia y su gesto se endurece. Mira a todos y no saluda. Tito atraviesa el cuarto, observa sobre la mesa una especie de mapa de un local. Tito es seguido por las miradas de uno de sus compañeros pero no llegan a decirse nada. Lo único que hace es sacarse zapatos, pantalón y se mete en la cama.
Mirando al techo, escucha el diálogo y las voces de los otros
Compañero de cuarto, Juan
Tenemos apenas 5 minutos y el auto va a estar escondido esperando a la vuelta
Compañero de cuarto, Martín
¿De cuánta guita se trata?
Compañero de cuarto, Juan
De mucho. Ya te dije es el día que pagan sueldos. Así que en 5 minutos tendremos un paquete.
Tito se duerme pensativo.
ESCENA 21. EXTERIOR. DÍA. CALLE.
Tito está por entrar a la fábrica y en la puerta ve un grupo de operarios con un bombo saltando. La calle está cortada. Tito busca ingresar a los empujones, tres operarios intentan impedirle el paso. Tito insiste. Aparece un grandote que lo agarra del cuello de la camisa, Tito responde con un cabezazo fuerte en la nariz y el grandote cae al piso. Tito logra entrar a la fábrica frente a la mirada de asombro de los otros operarios.
ESCENA 22. INTERIOR. DÍA. FÁBRICA.
Dentro de la fábrica muchas máquinas están paradas y hay pocos trabajadores. Tito se dirige a su puesto en el baño cuando el gordito lo llama y le indica el puesto de trabajo de la cinta en el área de embalaje.
Tito se arremanga, aprieta dientes y comienza a llenar la bandeja de productos. El gordito sigue su trabajo desde la oficina, sin que Tito se de cuenta. Al llenarse la bandeja, el gordito le hace seña a otro operario que vaya a ayudar a Tito a cargar la bandeja al horno. Tito sin darle tiempo a que llegue, carga solo la bandeja y la mete en el horno. Su compañero lo mira sin llegar a ayudarlo.
Los ruidos de las máquinas suenan acompañados de bombos y cantos desde el exterior. Algunos choferes pasan cerca de Tito con sobres verdes que llevan a la oficina del gordito. Tito sigue sus pasos de reojo mientras realiza su tarea con cara seria. Se escucha una explosión de una ventana y se corta la luz. Las máquinas se detienen. EL galpón queda medio a oscuras. Se escucha un murmullo, los cantos y bombos suenan más fuertes. El gordito se levanta de su silla y pasa con una linterna en la mano, ofuscado, al lado de Tito. Tito ve al gordito alejarse, gira su cabeza y en penumbras ve la puerta de la oficina del gordito abierta. Muchos sobres verdes en su escritorio. Tito mira a su alrededor y ve que los operarios se alejan buscando la salida. Tito se mueve rápidamente en dirección a la oficina del gordito. Entra mirando a los costados, su cara transpira, toca los sobres verdes, los palpa, selecciona uno bastante lleno, levanta su camisa y se lo mete en la cintura. Tito sale de la oficina, vuelve al depósito. En el camino ve un gato negro, Tito se agacha, lo acaricia, lo levanta, acerca su boca, besa su lomo, apoya su mejilla. Con el gato en uno de sus brazos y con el sobre debajo de su camisa sale de la fábrica.
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